Evaluación de la reserva ovárica
La reserva ovárica es una estimación indirecta de la capacidad de los ovarios para producir suficientes óvulos para el establecimiento de un embarazo exitoso (tanto de forma natural como o mediante un tratamiento de fertilidad). La evaluación de la reserva ovárica forma parte de un estudio inicial de fertilidad. Su determinación precisa mediante pruebas hormonales (AMH, FSH, E2) y ecografía pélvica vaginal es muy importante para estimar las posibilidades de éxito de un tratamiento de FIV o calcular la cantidad esperada de óvulos al realizar un tratamiento de congelación ovocitaria. También puede utilizarse para diagnosticar y controlar patologías como el síndrome de ovario poliquístico, la baja reserva ovárica, la perimenopausia/menopausia y el fallo ovárico prematuro.
Hormona antimülleriana
La hormona antimülleriana (HAM) es una hormona glucoproteica secretada por los pequeños folículos preantrales ubicados en la corteza ovárica. En la práctica clínica diaria utilizamos su medición muy a menudo para evaluar la reserva ovárica de las mujeres y predecir su posible respuesta a la estimulación ovárica durante un tratamiento de FIV o congelación ovocitaria. Las curvas establecidas en percentiles demuestran la disminución de la HAM relacionada con la edad y podrían ayudar a estimar el riesgo de una menopausia inminente. Las pacientes con una reserva ovárica baja tienen valores de AMH que suelen estar por debajo de 1.0 ng/mL (o 7.14 pmol/L) o incluso más bajos. Por el contrario, las pacientes con una reserva ovárica alta o con SOPK tienen niveles de HAM muy elevados, y su estimulación ovárica debe controlarse cuidadosamente. Los niveles de AMH ayudan a evaluar el riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica durante el tratamiento de FIV y a establecer un plan de tratamiento personalizado.

Dibujo de Yen & Jaffe’s Reproductive Endocrinology (9ª ed., 2024).
Recuento de folículos antrales evaluado mediante ecografía vaginal
Otro método utilizado rutinariamente para evaluar la reserva ovárica es visualizar directamente los pequeños folículos antrales (entre 2-9 mm) dentro del tejido ovárico realizando una ecografía vaginal pélvica. Esta prueba sencilla y no invasiva se utiliza a diario en nuestra consulta y ayuda a evaluar la cantidad de los pequeños folículos que podrían ser estimulados durante la estimulación ovárica. Existe una buena correlación entre el número de folículos observados (CFA) y el potencial límite (superior) de óvulos extraídos un tratamiento exitoso. Dado que este número podría fluctuar considerablemente entre ciclos menstruales, estas exploraciones podrían realizarse repetidamente al comienzo de cada ciclo menstrual (entre los días 2-5 del ciclo).


