Congelación de óvulos
¿Qué es la congelación de óvulos?
La congelación de óvulos es el proceso de la recuperación y almacenamiento de óvulos con el objetivo de utilizarlos más adelante y así prevenir o al menos mitigar los efectos del descenso de la fertilidad femenina relacionado con la edad.
¿Quiénes son las mejores candidatas para la congelación ovocitaria?
La edad femenina ideal para realizar la congelación ovocitaria es entre 20 y 30 años (35 años o menos). Sin embargo, lo también solicitan a menudo pacientes de edad más avanzada, a finales de la treintena o principios de la cuarentena, aunque la calidad de sus óvulos podría ser inferior a la de las pacientes más jóvenes.
¿Cuál es el proceso de congelación ovocitaria?
La congelación de óvulos implica la estimulación ovárica de unos 10-12 días con inyecciones subcutáneas y monitorización ecográfica que después culmina en la punción folicular, un procedimiento breve de 10 minutos realizado bajo sedación. Los óvulos recogidos son examinados por el embriólogo en el laboratorio y los maduros se colocan en dispositivos especiales, se etiquetan y se almacenan en nitrógeno líquido.
¿Qué pruebas son necesarias antes de iniciar la congelación ovocitaria?
Antes de iniciar el proceso se realiza una primera consulta médica y se evalúa la reserva ovárica de la paciente mediante ecografía y pruebas hormonales (AMH). Antes de iniciar el tratamiento, también se solicita a ambos miembros de la pareja un simple análisis de sangre, como un hemograma, prueba de coagulación y cribado de enfermedades infecciosas.
¿Cuáles son los efectos secundarios y los riesgos de la congelación ovocitaria?
Los principales efectos secundarios de la congelación ovocitaria son temporales y reversibles y podrían incluir hinchazón, molestias al bajo vientre, sensibilidad mamaria síntomas que están relacionadas con el crecimiento de los folículos ováricos. Los riesgos incluyen el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), que hoy en día podría prevenirse de manera completa utilizando fármacos específicos y protocolos seguros de estimulación ovárica. La punción folicular podría conllevar un riesgo quirúrgico mínimo (<0,5%), como hemorragias internas, lesión de estructuras anatómicas o infección pélvica.
¿La congelación ovocitaria es un procedimiento seguro?
La congelación ovocitaria se considera un procedimiento muy seguro. El riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica podría ser disminuido considerablemente y sólo existe un riesgo quirúrgico mínimo (<0,5%) relacionado con la punción folicular. No se han descrito efectos secundarios a largo plazo y, si es necesario, podrían llevarse al cabo varios ciclos de congelación.
¿Cuántos óvulos necesito congelar?
Por lo general, la reserva de óvulos maduros congelados ideal recomendada es de unos 16 a 20, lo que permite la generación de varios embriones y, potencialmente, el nacimiento de más hijos. A menudo se necesitan 2 o 3 ciclos de congelación para alcanzar este objetivo (con al menos 1-2 meses de pausa entre los tratamientos). Sin embargo, disponer de menos ovocitos congelados también podría ser suficiente para lograr un embarazo exitoso.
¿Cuánto tiempo pueden conservarse los ovocitos congelados?
Técnicamente, los óvulos congelados podrían almacenarse durante décadas sin que se deterioraran. En la práctica cotidiana, el límite máximo de su utilización depende de la edad femenina límite hasta la que una clínica de fertilidad acepte tratar a sus pacientes (a menudo hasta los 50 años).
¿Cuál es la tasa de éxito de la congelación ovocitaria?
La tasa de éxito de la congelación ovocitaria depende en gran medida de la edad femenina. Cuando los óvulos se almacenan antes de los 35 años, tienen un potencial superior al 90% de generar al menos un nacido vivo. En las pacientes de edad más avanzada, este porcentaje puede reducirse a la mitad debido a la disminución de la calidad ovocitaria.

