+34 624 835 088

info@danielbodri.com

Pruebas hormonales 

Las analíticas hormonales en sangre suelen utilizarse para investigar posibles causas hormonales de los ciclos menstruales irregulares: síndrome de ovario poliquístico (SOP), amenorrea secundaria, baja reserva ovárica, perimenopausia/menopausia, fallo ovárico prematuro (FSH, LH, E2, PRL), para evaluar la reserva ovárica (AMH) o detección de anomalías tiroideas (TSH, fT4, fT3, anti-TPO).

Hormona foliculoestimulante (FSH)

La hormona foliculoestimulante es una hormona glicoproteica secretada por la hipófisis anterior. En la mujer, desempeña un papel fundamental en el crecimiento y la maduración del folículo ovárico y en la producción de hormonas esteroides. En la práctica clínica diaria la medición de los niveles basales de FSH se utiliza (normalmente programados al inicio del ciclo menstrual entre los días 2-5) para investigar la baja reserva ovárica, diagnosticar la perimenopausia/menopausia o el fallo ovárico prematuro en caso de ciclos menstruales irregulares o ausentes.

Hormona luteinizante (LH)

La hormona luteinizante estimulante es una hormona glicoproteica secretada por la hipófisis anterior. En la mujer, desempeña un papel fundamental en el crecimiento y la maduración del folículo ovárico, la ovulación y el mantenimiento de la producción hormonal durante la fase lútea. En la práctica clínica diaria utilizamos las mediciones de LH para investigar el síndrome de ovario poliquístico (SOP) o para controlar el riesgo de ovulación prematura durante diferentes tratamientos de fertilidad (inducción de la ovulación, inseminación intrauterina o FIV).

Hormonal testing

Dibujo de Yen & Jaffe’s Reproductive Endocrinology (9ª ed., 2024).

Estradiol (E2)

El estradiol es la hormona esteroidea femenina principal producida sobre todo por los folículos ováricos y es responsable de los caracteres sexuales secundarios femeninos y del mantenimiento del aparato genital femenino. En la práctica clínica diaria las mediciones de E2 se utilizan para comprobar que sus niveles son suficientes (por ejemplo, cuando se investiga la perimenopausia/menopausia o el fallo ovárico prematuro) o para monitorear los diferentes tratamientos de fertilidad (inducción de la ovulación, inseminación intrauterina o FIV).

Progesterona (P4)

La progesterona es la hormona esteroidea femenina dominante producida en la fase lútea tras la ovulación y en caso de un embarazo. Desempeña un papel fundamental en la preparación del endometrio para la implantación y el mantenimiento del embarazo. En la práctica clínica diaria las mediciones de P4 son utilizadas para comprobar indirectamente que se ha producido la ovulación o, más a menudo, para controlar los niveles adecuados durante la transferencia embrionaria o al inicio del embarazo.

Prolactina (PRL)

La prolactina es una hormona proteica producida por la hipófisis y que interviene en la regulación de la producción de leche y la lactancia. En la práctica clínica diaria analizamos los niveles de PRL cuando queremos investigar una amenorrea secundaria o el síndrome de ovario poliquístico (SOP).

Hormona antimülleriana (AMH)

La hormona antimülleriana (HAM) es una hormona glucoproteica secretada por los pequeños folículos preantrales ubicados en la corteza ovárica. En la práctica clínica diaria utilizamos su medición muy a menudo para evaluar la reserva ovárica de las mujeres y predecir su posible respuesta a la estimulación ovárica durante un tratamiento de FIV o congelación ovocitaria.

Hormonas tiroideas (TSH, fT4, fT3, anti-TPO)

El perfil de hormonas tiroideas se evalúa de forma rutinaria como parte del estudio inicial de fertilidad. Las alteraciones tiroideas son relativamente frecuentes, por ejemplo, el hiper- e hipotiroidismo o la enfermedad autoinmune de Hashimoto. Deben diagnosticarse antes de iniciar un tratamiento y controlarse el ciclo de FIV y el embarazo.

Mi carrito
El carrito está vacío.

Parece que aún no te has decidido.