+34 624 835 088

info@danielbodri.com

Prueba de permeabilidad tubárica

Las trompas de Falopio o trompas uterinas son conductos finos que transportan el óvulo ovulado desde los ovarios hasta el útero. También es el lugar donde se produce de forma natural la fecundación del óvulo humano. Por lo tanto, la evaluación de la permeabilidad tubárica es una parte rutinaria del estudio de la fertilidad, especialmente cuando se espera que se produzca la concepción de forma natural, como durante el coito programado, la inducción de la ovulación, o la inseminación intrauterina. Dependiendo de las regiones del mundo, casi un tercio de los casos de infertilidad femenina puede estar causada por un factor tubárico que es debido a una obstrucción tubárica en consecuencia de una inflamación tubárica.

Durante el tratamiento de FIV, en el que la fecundación se produce fuera del cuerpo femenino y se evitan las trompas uterinas, no siempre necesario verificar la permeabilidad tubárica. Sin embargo, en algunos casos, incluso antes del tratamiento de FIV, es importante comprobar que las trompas no estén obstruidas y que no se forme un hidrosalpinx (una trompa obstruida distalmente y llena de líquido), que podría impedir la implantación de un embrión.

La comprobación de la permeabilidad tubárica puede realizarse con el clásico examen radiológico (histerosalpingografía o HSG) en un servicio de radiología. Aunque algo engorroso y dependiente del operador, suele ofrecer una evaluación excelente de la permeabilidad uterina y podría distinguir entre la oclusión proximal o distal, confirmar o excluir la presencia de un hidrosálpinx o también plantear la sospecha de adherencias periováricas o pélvicas.

Más recientemente, se ha desarrollado una forma mucho más sencilla y menos invasiva: la prueba de histerocontrasonografía (HyCoSy), en la que se inyecta una pequeña cantidad de líquido ecogénico en la cavidad uterina a través de un catéter fino y se sigue su paso mediante una ecografía vaginal detallada. Se trata de una opción menos invasiva en comparación con un examen radiológico clásico y es una buena forma de confirmar la permeabilidad tubárica normal o de plantear la sospecha de una obstrucción tubárica que, en caso necesario, podría investigarse más a fondo mediante una laparoscopia diagnóstica. Una ecografía 3D exhaustiva también permite evaluar la reserva ovárica y detectar posibles anomalías uterinas o pélvicas concomitantes (como endometriosis o adenomiosis).

Tubal patency testing
Mi carrito
El carrito está vacío.

Parece que aún no te has decidido.